Paseo de la Reforma
Cuando pensamos en ciudad, pensamos en los grandes edificios, en las calles, en los parques, en el sistema de transporte y en los datos estadísticos que intentan explicarla. Pensamos en aquello que puede ser trazado, medido y construido. Sin embargo, no hay ciudad sin quienes la habitan. Son quienes ponen en marcha el ritmo de la misma, quienes hacen lo cotidiano extraordinario y lo extraordinario experiencia cotidiana. La ciudad sucede, entonces, en el encuentro entre quienes la viven y aquello que la conforma.
Existe una relación inseparable entre la vida en la ciudad y la materialidad que la sostiene. Los elementos que la construyen funcionan de manera dual, como escena y escenario de la vida urbana. No son únicamente el fondo sobre el que ocurren las cosas, sino lo que posibilita que la escena ocurra: sostienen, posibilitan y transforman las relaciones que suceden sobre ella. La materialidad participa en aquello que ocurre en el espacio, mientras quienes lo habitan transforman y son transformados por el mismo. Y es ahí donde surgen las preguntas, ¿por qué así? ¿Por qué no de otra manera?
El significado de la ciudad se encuentra siempre en disputa, existe en contradicción y en deseo, siempre inconclusa, siempre en transformación. Quien la habita no puede vivirla de forma pasiva. Se constituye sobre aquello que ya existía y, a la vez, permite las condiciones para aquello que todavía no existe.
En ella, conviven diferentes temporalidades, como un ente arqueológico atemporal. Se edifica en un pasado que marca las trazas, los vestigios arquitectónicos, las plazas y parques públicos. El presente aparece en los cambios de materiales, colores y texturas que acompañan el paso cotidiano; en las remodelaciones, las expansiones, los nuevos proyectos y los cambios de usos que suceden de escala urbana a la arquitectónica. Una calle cerrada que se convierte en sendero urbano, una casa colonial que se transforma en estudio o café. Un espacio que fue pensado para una actividad que, con el tiempo, encuentra otras maneras de ser apropiado. Si nosotros podemos cambiar de opinión, ¿por qué el espacio no podría también?
El recorrido digital traduce la investigación impresa en una secuencia de imágenes, mapas y sonidos. Cada desplazamiento propone otra manera de observar la avenida.
La avenida también se escucha.

1900 - 1920
1920 - 1940
1940 - 1960
1960 - 1980
1980 - 2000
Créditos y especificaciones
- Serie
- Escena Abierta
- Número
- 01
- Ciudad
- Ciudad de México
- Territorio
- Paseo de la Reforma
- Idioma
- Español
Créditos
Una publicación de Basaltex.
Imagen en movimiento del archivo Basaltex.
Ambiente sonoro del Centro Histórico de la Ciudad de México: Luisalvaz · CC BY-SA 4.0.
Introducción
La primera edición parte de una pregunta sencilla: ¿qué ocurre cuando una avenida deja de ser únicamente un trayecto y vuelve a convertirse en un lugar para estar?
Un recorrido editorial por una de las avenidas que articulan la vida pública de la Ciudad de México.